Álvaro Sanz

Blog old

Posts tagged miradesdecargol
Mirades de Cargol: Costa de Moçambic, els riures dels nens

De los 13 capítulos que conforman esta primera jornada de Mirades de Cargol, el programa que dirijo y produzco, el de Mozambique es el que más me emociona por todo lo que ha supuesto ese viaje por tierras malgaches.

Esta semana se ha emitido en la XTVL el programa correspondiente a la Costa de Mozambique en Madagascar. Recorriendo aldeas como Ifaty o Andavadoaka podréis navegar por aguas cristalinas y revivir en un viaje lleno de sonrisas.Aquí tenéis el texto en versión castellana:

Hace tiempo necesité salir a buscar. Algo en mi interior me catapultaba hacia adelante como movida por un resorte mágico de añoranza...¿pero qué era eso qué mi alma me pedía encontrar?
En Tulear esperé la salida del sol, ansiosa por preguntarle a la luz del alba, a los sonidos de la mañana...
No encontré respuesta. Quizás en Ifati podría dar con alguna pista, así que me transporté en un viaje rudimentario y volví a escuchar el nacimiento del día. El cálido naranja vespertino me susurró de la infancia, de la inocencia, de las sonrisas regaladas...y seguí preguntando...¿dónde estaba aquella sensación perdida, aquel recuerdo de felicidad gratuita?
Alguien me dijo de Andavadok, así que allí esperé de nuevo el desperezar del amarillo... y le hablé, ansiosa por saber: ¿dónde se ocultaba?
Supe entonces del esfuerzo por la supervivencia, del amor orgánico de la maternidad ancestral, del azul del cielo tiñendo con sus reflejos este mar espejo, de las noches tejidas con constelaciones eternas. Pude escuchar el cansancio de los barcos regresando para encontrar su lecho de arena, después de una jornada de viento y salitre. El recuerdo de una niñez olvidada vistió entonces los rostros de una alegría sincera. El vuelo de dos almas libres me hicieron recordar...poco a poco mi piel empezó a olfatear aquella idea olvidada, aquel tacto de inocencia aterciopelada. Como un viejo perfume del pasado, comenzó a introducirse por cada uno de mis poros, a recorrer el torrente de mi sangre entumecida, a ocupar las ancianas articulaciones de mi razón adulta, a descontar los años de mis edades cumplidas... hasta que llegó al centro mismo de mi corazón de hojalata...y como brasa al rojo vivo lo fundió en luz de ilusión dorada.
Mirades de Cargol: Marken, marea, brea i salnitre

Marken es uno de los muchos pueblos que se extienden por el norte de Holanda, con sus casas de color de brea. Allí pasé mis últimos días antes de que llegara Nanook al mundo, y allí rodé esta pieza para mi programa de televisión Mirades de Cargol.

Esta semana la XTVL ha emitido el capítulo correspondiente a Marken, un precioso pueblo cercano a Amsterdam y rodeado de mar. Allí el viento me salpicó la cara mientras intentaba imaginar cómo sería ser papá.El texto, dice así:

Marken aparece barnizado de olor a brea. Espío sus callejuelas decoradas de casas marineras buscando al anciano de algún Heminway del pasado. El marinero de piel tostada y salitre en la mirada. De brazos nudosos y cabellos de algas. En cada ventana imagino su mirada celeste perdida en el horizonte, recordando sus días mozos. Los días de las madrugadas heladas en que salía en su barca con su aparejo y sus ideas de libertad como únicas compañeras de viaje. Los días de las jornadas de lluvia calada en que regresaba sin cosecha que vender en el puerto. Eran días de calor absorvente, nuca abrasada y llagas de viento. Días de taberna en la noche para calmar la soledad con tragos de licor barato... Aquellos días de anhelo amoroso que nunca llegaba, de instinto paterno ya caduco en la espera...
Días, meses, años...toda una vida regalada a este mar norteño. Ilusiones robadas por las mareas de invierno. El otoño en la espalda de este viejo deshecho, vadeando en su barca, ya ciego, ya torpe en su empeño.
Olas jóvenes tomando el relevo de sus días pasados en otros mares; nuevos peces cantarines burlando su anzuelo. Espuma de mar besando la arena en su vaivén coqueto, mientras esta se seca de pena esperando un nuevo beso. La luna alcahueta manejando su ritmo de encuentros.Y el viejo ya enfermo resignado en tierra, con pies de barro caminando tierra de asfalto. Escuchando la nana del faro como niño anciano. Durmiendo por fin en su lecho de madera y delgado fieltro y soñando con estelas de azul eterno.
Mirades de Cargol: Atlas Marroquí, un viatge de colors

El capítulo de "Mirades de Cargol" de esta semana nos lleva al Atlas Marroquí a un viaje en busca del agua...

Hoy comparto un nuevo episodio de este proyecto televisivo que me ha llevado a recorrer rincones bellísimos de este mundo. Os recuerdo que el programa se puede ver todos los jueves en la XTVL en Catalunya. El "Mirades de Cargol"que os presento hoy lo rodé en un viaje a través del Atlas Marroquí. Durante días viajé por las montañas, recorrí aldeas, hablé con su gente...y fue un viaje de colores .En este capítulo hemos participado Raquel Galavís, Alvaro Sanz, Marc Enseñat, Ainara leGardon, Adela Batiste, David Vidal y Miquel Curanta. Os dejo la traducción del texto al castellano:

Ya en el camino los colores del viaje se cuelan en mis pupilas haciéndome cosquillas. La luz me ciega como un fogonazo. Me despierto en blanco, soy un lienzo en el que iré grabando cada descubrimiento nuevo para mis sueños. Castillos ruinosos besando cielos de arena. Adoquines resecos mendigan agua a mis pies cansados...tengo sed!Bebo agua y vuelvo en rojo, nunca antes había percibido marrones y ocres tan intensos! La ciudad todavía dormita al alba acunada por Morfeo cuando la encontramos, así que de puntillas, para no despertarla, escuchamos el eco de nuestros zapatos sonámbulos pasearla.La arena siempre me saca ventaja! Miro hacia el horizonte e intento alcanzarla a lo lejos con mis ojos... la persigo una y otra vez, pero como en una carrera, ella siempre llega primero, nunca se acaba!Vuelvo a la tierra. El desierto se ha quedado grabado en mi retina y el olor del adobe en mi alma. Escucho un eco suspendido en el ambiente, una espiritualidad devota impregna cada rincón y cada roca convirtiéndolas en orgánicas, mientras palmeras verdeadas son las únicas notas de color en este entorno colorado.Pastores precoces me saludan: ¿me das agua?. Bebo en verde, verde cristalino mecido por el viento: verde oasis de vida y respiro en el camino; verde de alimento y abundancia.En este lugar la vida tiene otra melodía. En este lugar la vida suena a pasado. Pero el amarillo abrasador regresa implacable, riéndose de mis esperanzas. Aquí no se puede dar nada por sentado, todo cambia según el silbido del viento...Busco el preciado líquido en cada pista, en cada nuevo sueño. Busco este elemento más allá del final del desierto...Hasta que este amarillo se dulcifica en dorado con la visita de la tarde. Dorado pintando colinas y colinas pintadas doradas hasta el infinito. Las montañas suspendidas se transforman en fantasmas de roca y una nebulosa hace que los rayos del sol se diluyan en grises y azulados. ¡Por fin la encuentro! ¡Agua que me baila regocijada su danza de frescura! El sueño me acosa de nuevo. Sobre una roca, espío a estos piadosos colores dirigirse a una muerte segura. Lentamente, el ahijado de Ra se va abandonando. Ya está aquí la espera azabache, la espera de silencio antes de recibirle mañana en un nuevo sueño.
Mirades de Cargol: Amalfi, Pomeia, Alberobello, el palpitar del Vesuvi

En este capítulo de Mirades de Cargol, conoceremos la costa de Amalfi, que tiene como protagonista pequeños templos de culturas lejanas en el tiempo.

Mi programa de televisión se sigue emitiendo en las teles catalanas, y yo os voy poniendo los nuevos capítulos aquí para que los podáis seguir. Esta semana toca la pieza que rodé en noviembre de 2007 en el sur de Italia. En Pompeya me recreé en sus texturas, sus frescos y capiteles, imaginando la vida que bullía en sus calles en otros tiempos. Incluso llegué a imaginar el latir del volcán durante aquellos históricos minutos de fuego. Las imágenes hablan por sí solas.Aquí tenéis el texto en castellano, escrito por Raquel...

El verano tardío se resiste a despedirse en esta mañana de Noviembre, mientras un pequeño atrevido juega en la orilla de este mediterráneo generoso. Amalfi comienza en la ladera de una montaña y se extiende hacia el cielo, buscando la luz. Templos de otras culturas salpican este luminoso decorado. En la orilla el arte de un pincel anónimo atrapa mi atención, por lo mínimo de sus trazos. El ocaso llega en violeta floreado y lo observo desde lo alto deseando ser pájaro.
Pompeya es semejante a nada. Nunca la hubiese inventado así. Como en un sueño he podido volver al pasado e imaginarme en el Teatro Píccolo recitando a Aristófanes, o en los jardines de la casa del Menandro cuidando las flores, incluso en el foro asistiendo a una asamblea popular rodeada de pretores y senadores…porque Pompeya es el pasado hecho realidad, donde está perfectamente pensado y previsto: el sistema de calefacción, el trazado de las calles en perpendicular, la distribución de las casas... De pronto una fuente en el camino me hace pensar en animales tirando de carros, reposando después de una dura jornada y en mercaderes refrescándose frente al Vesubio. En cada esquina elegantes termas ofrecen respiro y hedonismo. Unos metros mas abajo el circo reclama público mientras las fieras esperan su turno asesino. Ecos de otros tiempos, de otros universos se confunden con los ecos de mis pasos recorriendo estas cuadrículas Imperiales.
La luz pompeyana me acompaña de forma celestial mostrándome cada estancia, descubriéndome sombras orgánicas en las paredes milagrosamente resistentes al paso del tiempo. Estucados de colores favoritos engalanando las cornisas y capiteles bordados con cadenetas de hojas volcánicas alegran los pilares de este universo casi impensable. Y mientras camino, escucho historias..las historias de las vidas sepultadas bajo la lava. Vidas que nacieron, amaron, sufrieron y murieron entre estas piedras que hoy se muestran alegres de contarme sus recuerdos mientras un generoso sol italiano nos la presenta maquilladas en dorado. Así, paseando y escuchando estas voces del pasado pienso en el tiempo transcurrido, ese tiempo de los momentos en que te sientes vivo, el tiempo de los sucesos importantes, el tiempo que nos deja huella, el tiempo de las sensaciones que permanecen para siempre.
Los robles nos reclaman ya en Alberobello o Arboris Bellis, una aldea de curiosas casa circulares que debe su nombre a un bosque de ancianos “carballos”. Las preciosas construcciones autóctonas  aquí se dicen  Trulli. Encaladas en un blanco pulcrísimo aparecen perfectamente ordenadas en barrios de fábula. En sus tejados de pizarra muestran amuletos dibujados para proteger a sus moradores. Un poquito más arriba una abuelita de papel cebolla teje bufandas de colores y nos  mira desconfiada. Huelo el frío invernal que asoma después de un ocre otoño y le sonrío. Estoy preparada para recibirle...
Mirades de Cargol: Luxemburg, Fragile

Sigo con el cuarto capítulo de mi serie de piezas documentales de viajes, esta vez rodada en el pequeño Luxemburgo.

Este capítulo de Mirades de Cargol nos lleva a Luxemburgo. Este pequeño país nos regala una pieza de contrastes, entre las grandes industrias del metal y sus bosques del Müllerthall. El frío y duro acero recortado sobre el cielo nos provoca sensaciones contradictorias: el caos mecánico frente al verde pacificador, lo artificioso frente a lo natural, el demoledor desarrollo industrial de nuestras sociedades frente a la fragilidad de otra vida más naturista, quizás en vías de extinción.En este capítulo han participado Raquel Galavís, Alvaro Sanz, Javier Díez-Ena, Adela Batiste, David Vidal y Miquel Curanta.

Una vez más, aquí tenéis el texto en castellano...

Estoy tranquila; respirando; saboreando el néctar verde que me recorre entera. Rayos desviados me envuelven de tanto en tanto...sigo respirando. He nacido del fuego, del caos, de la nada y vivo eterna en cada rincón de verde, de musgo, de helecho. Llevo siglos respirando el aire de la historia, soy el pulmón del universo, la savia de la vida. Escucho el ronroneo de la tierra girando sobre si misma, el aleteo de la mariposa coqueta, el graznido del cuervo. Bebo de la lluvia dulce, de la tierra húmeda, del rocío tímido. Hablo con el reno, con el ciervo...hablo con el hombre y a veces le entiendo. Estoy tranquila en mi plácido sueño...
Un grito me despierta, un rayo, una lanza, una grieta! Sangre de mi alma brota entre mis hojas ! Jirones de mis entrañas esparcidos por el suelo. Mi verde se diluye en ocre y veo al hombre. Le hablo, pero no me entiende, no me escucha...le suplico, le ruego, le explico inútilmente...no hay acuerdo...
En duelo forzoso me retiro del acoso, pero permanezco expectante, latiente, acechante...
En mi lugar se hospeda ahora una máquina de acero. Caos mecánico ensordece mis tímpanos de seda, rasgando mis membranas en llanto de recién nacido. Chimeneas de fuego escupen veneno al cielo, que llora en grises mi ausencia, mi destierro. Se recorta el perfil de esta demoledora contra un blanco estéril... pero yo sigo latiendo a la espera, anhelando la revancha en esta guerra de desconcierto.
Pasan días, meses, años...siglos de humo, de hierro, de artificios caducos, de hombres sin sueños.....
Por fin llega el momento! El olvido me abre una puerta de reconquista de esta mi casa expropiada. Dudo a ratos, titubeo nerviosa, entro y salgo de nuevo con miedo. Encuentro mi morada cambiada, no encuentro mi suelo! Pero poco a poco gano confianza, me crezco, me refuerzo en mi alma y recupero mi predio. Mi techo azul vuelve a brillar eterno. Generoso transfunde sus lágrimas dulces a mi corazón enfermo. Empujo, crezco, salto y bailo abrazada a las piedras, en este salón de mi destierro. Y así lentamente, me recupero. Soy la frágil esperanza del mundo eterno.Soy la frágil reconquista de los niños del mañana. Soy frágil pero me siento fuerte. Soy frágil, si, pero soy tu único aliento.
Miradas de Caracol en televisión!

Si algún día tenía que dar una buena noticia, sin duda, era esta. La XTVL acaba de comprar los primeros 13 capítulos de "Mirades de Cargol", mi programa televisivo de viajes.

Han pasado ya dos años desde que empecé a grabar durante mis viajes, soñando con que algún día llegaran a vuestras pantallas con el estilo particular que siempre defiendo. Hace unos meses empezamos a negociar con la XTVL para que este sueño se hiciera realidad y por fin tenemos fecha! Este jueves, 21 de enero, se estrenará el primero de 13 capítulos de 7 minutos de duración en el que os mostraré algunos rincones del planeta con un estilo personal, con textos de Raquel, imágenes de Alvaro, y música de artistas a los que admiramos como Ainara leGardon, Peter Broderick, Javier Díez-Ena... que me han cedido sus obras e incluso han compuesto piezas para alguno de los capítulos. El programa, en Catalunya, se llamará Mirades de CargolEspero poder compartir con vosotros el trailer y algunos de los capítulos en cuanto la cadena de televisión los emita y publique, sobre todo para los que no estáis en Catalunya y no vais a poder disfrutar del proyecto al que he dedicado todo mi amor durante los últimos meses... y del que he tenido que guardar el secreto a pesar de la ilusión que tenía por compartirlo con vosotros.