4
HORIZONTE NORTE. EMPIEZA EL VIAJE.

140517_HorizonteNorte-Colombia-Tatacoa_012

Hace meses comenzó este viaje. Un viaje de dos amigos que habíamos caminado juntos en momentos hermosos de nuestras vidas, y que siempre volvíamos a encontrarnos cuando lo necesitábamos.

Lo nuestro son las piedras, el polvo, las rocas y los caminos tortuosos; las historias de viejos sabios, la vida en el campo, los secretos de rebaños; lo nuestro es caminar y soñar y que siempre cuenten los que quedan. Y no podía ser de otra forma, que el inicio de estos encuentros múltiples que se van a dar, fuera en un desierto, en el de la Tatacoa, en Colombia.

Aquí Juan y yo nos abrazamos, reímos, tomamos nuestros primeros tintos (café solo en Colombia), contemplamos las estrellas y las fotografiamos. Y recordamos que a pesar de estar en un lugar mágico, rodeados de silencio, de belleza y de sueños, las mejores estrellas del firmamento las hemos visto juntos, hace muchos años, y eso no nos lo quitará nadie ni ningún otro cielo. Porque juntos, descubrimos hace años que en el firmamento hay tantas estrellas como sueños por cumplir, como historias que contar y como caminos que tomar, y solo hay que comenzar a caminar, a rodar, a nadar, para ser libre. Y aquí y ahora, en el desierto de la Tatacoa, siento que soy yo, una vez más, y comparto con mi amigo pedazos de mi vida, secretos bien guardados y emociones profundas y descubro, una vez más, que estoy en el lugar correcto, aquí y ahora, pero que en casa, me espera la vida que deseo y que soy afortunado de poder manejar, a mi manera, el timón de este barco que hoy navega por un desierto y mañana romperá contra las olas de costado.

140517_HorizonteNorte-Colombia-Tatacoa_028 140517_HorizonteNorte-Colombia-Tatacoa_018 140517_HorizonteNorte-Colombia-Tatacoa_012

A TRIP LOOKING FOR WILDERNESS

140202_Seayousoon_077

Hay veces en las que las cosas solo pueden salir bien. Son esas mañanas en las que ni tan siquiera te has acostado para ver el amanecer, porque la salida del sol se junta con canciones coreadas al son de una guitarra y dos ukeleles en un pequeño refugio en una noche eterna.

No podía ser en otro lugar. El Río Piedra nos recibe con su aridez, con su noche mágica, sus estrellas y un refugio a temperaturas inhumanas. Un grupo de nosotros busca troncos secos, los demás persiguen estrellas a golpe de lento obturador, algunos se tumban en cualquier esquina y tratan de dormir las dos horas que les queda para que salga el sol. Y lo consiguen. A pesar de que un grupo generoso nos rodeamos de mantas y comenzamos a cantar, ya sin voz de tanta fiesta, y golpeamos guitarras y ukeleles en una noche indocumentada gráficamente.

Y alguien se asoma a la ventana, e intuye algo de claridad. Es hora de salir corriendo, de alzarse al vuelo, de comenzar a soñar, en el mismo lugar donde algunos, hace tiempo, ya corrieron y sintieron la mayor de las libertades. Porque aquí, en esta tierra, la palabra “libertad” hace el amor con las piedras, con los girasoles, con el trigo y con el mayo espectáculo celeste.

Y cuando el sol nos da los buenos días, apareciendo por las tierras de Gallocanta, a lo lejos, Leire y comienzan a correr, y se destapan de las lanas, para dar la bienvenida a su nuevo proyecto fotográfico “Sea you soon“, que tendré la suerte de rodar en unos días, en las Islas Canarias. Ellas viajarán durante casi un mes para fotografiar en analógico, y yo compartiré varias jornadas con ellas para volver a casa con una pieza audiovisual. Por ahora, os dejo con algunas de las fotos que les hice y el trailer que grabé para presentar el proyecto.

140202_Seayousoon_004 140202_Seayousoon_024 140202_Seayousoon_038 140202_Seayousoon_041 140202_Seayousoon_057

“LAS SEÑALES DEL CAMINO LAS DESCUBRIMOS SI NOS ATREVEMOS A ANDAR DESCALZOS”. NINA DA LUA EN HOY ES PRIMAVERA

Hay veces en que uno tiene que pensarse las cosas dos veces antes de decir que sí, si no se arrepiente. Pero hay otras en las que un “sí” significa el infinito.

Mi amiga Nina da Lua me llamó hace dos años. Hacía algún tiempo que no sabía de ella. Habíamos trabajado en varios proyectos juntos pero nuestros caminos se habían separado cuando me vine a vivir a Galicia. En la voz de Nina había un tono distinto al de siempre, y la voz de Nina es algo tan especial que puedes notar cualquier cambio en ella. Me dijo que tenía cáncer. Recuerdo perfectamente dónde estaba, el día que hacía, la posición del sol y ver a niños correteando por la plaza. Me paralicé. Le conté a Nina un secreto, mi secreto. Entendimos al instante que teníamos que vernos. Lo hicimos unos días después. Me impresionó verla, estaba en pleno proceso, quimioterapia, radioterapia… pero creo que me impresionó más que me dijera: “Álvaro, quiero contarlo, y tienes que hacerlo tú. Solo tú”. Me emocioné, y lo hago ahora al recordarlo. Nina me brindaba una bellísima oportunidad en la vida, sí, en la vida. Contar una historia así, para un realizador, es un regalo absoluto. Pero también era una enorme responsabilidad. Pero le dije que sí al instante. Y lo volvería a hacer.

Unos meses después hacíamos un llamamiento en las redes sociales para poder rodar en las condiciones que nos parecieron mínimas. Decenas de personas nos apoyaron, compartieron nuestro proyecto, nuestra ilusión, nuestras ganas de contarlo. Y lo hicimos. Nina me había dicho que quería rodar en la naturaleza, y yo le dije que eso era Galicia: salvaje, naturaleza, pureza. Conceptos que encajaban perfectamente con lo que queríamos contar. Y las Illas Ons parecían ser el lugar perfecto. Y allí fuimos: Mònica Bedmar, David Oliete, Druso Pedrouzo, Nina y yo. No os puedo contar las ganas que teníamos de empezar a rodar, de ver cómo todas aquellas ideas que nos habían dado vueltas durante semanas comenzaban a tomar forma.

Y se hizo el silencio. Druso dijo: “Grabando“, y yo miré por el visor. Y sentí algo especial, como si fuera la primera vez que rodaba. Lo había hecho cientos de veces antes, pero esa era como mi primera vez. Quizás fue realmente la primera vez que lloré rodando; que sentí que lo que estaba captando mi cámara era una parte de mi; que había comprendido la esencia de otra persona, de Nina, y que estaba contándolo de una forma sincera. Sentí mucho al rodar este documental, y sé que fue un punto de inflexión. Y sí, una parte de mi, una parte de nosotros quedó en esa isla, que nos dio todo lo que nos podía dar y todo lo que necesitábamos de ella.

 

Hoy es Primavera. Un documental de Nina da Lua y Álvaro Sanz Hoy es Primavera. Un documental de Nina da Lua y Álvaro Sanz Hoy es Primavera. Un documental de Nina da Lua y Álvaro Sanz Hoy es Primavera. Un documental de Nina da Lua y Álvaro Sanz

Tienes más información en la página que hemos creado para el proyecto en www.hoyesprimavera.com